¿Qué es el hipotiroidismo?
La glándula tiroides está situada en la parte anterior del cuello y produce las hormonas T4 (tiroxina) y T3 (triyodotironina).
Cuando estas hormonas disminuyen, el metabolismo se vuelve más lento y pueden aparecer síntomas como cansancio, aumento de peso, intolerancia al frío o estreñimiento.
El hipotiroidismo puede ser:
- Hipotiroidismo manifiesto, cuando existe elevación de la TSH junto con descenso de la T4 libre.
- Hipotiroidismo subclínico, cuando la TSH está elevada pero la T4 libre permanece dentro de la normalidad.
¿Qué frecuencia tiene el hipotiroidismo?
El hipotiroidismo afecta aproximadamente al 5-10 % de la población, aunque la frecuencia aumenta con la edad y es claramente más elevada en mujeres.
Muchas personas presentan formas leves o subclínicas que se diagnostican mediante una analítica rutinaria.
¿Cuáles son las causas del hipotiroidismo?
La causa más frecuente es la tiroiditis de Hashimoto, una enfermedad autoinmune responsable de aproximadamente el 80-90 % de los casos en países con suficiente aporte de yodo.
Otras causas incluyen:
- Cirugía del tiroides.
- Tratamiento con yodo radiactivo.
- Radioterapia cervical.
- Déficit de yodo (poco frecuente en España).
- Algunos medicamentos (amiodarona, litio o inmunoterapia).
- Alteraciones de la hipófisis (mucho menos frecuentes).
Síntomas del hipotiroidismo
Los síntomas suelen aparecer lentamente y pueden confundirse con otras enfermedades.
Los más frecuentes son:
- Cansancio o fatiga persistente.
- Aumento de peso.
- Intolerancia al frío.
- Piel seca.
- Estreñimiento.
- Caída del cabello.
- Alteraciones de la memoria y la concentración.
- Voz ronca.
- Depresión o bajo estado de ánimo.
- Alteraciones menstruales en mujeres.
No todas las personas presentan todos los síntomas y la intensidad es muy variable.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico se realiza mediante un análisis de sangre.
Las pruebas fundamentales son:
- TSH, la prueba más sensible para detectar hipotiroidismo.
- T4 libre, que confirma el grado de alteración.
En muchos pacientes también se solicitan:
- Anticuerpos antitiroideos (anti-TPO y anti-tiroglobulina).
- Ecografía tiroidea, cuando está indicada.
¿Cuál es el tratamiento?
El tratamiento consiste en administrar levotiroxina, una hormona tiroidea sintética que sustituye la que el organismo no produce.
Cuando la dosis es la adecuada, la mayoría de los pacientes recuperan una vida completamente normal.
¿Cómo tomar la levotiroxina?
Lo más adecuado es ser constante y tomarla siempre de la misma forma.
Para conseguir una correcta absorción se recomienda:
- Tomarla una vez al día.
- Con el estómago vacío.
- Esperar entre 30 y 60 minutos antes del desayuno.
Como alternativa, también puede administrarse por la noche, siempre que hayan transcurrido al menos 2-3 horas desde la última comida.
Debe separarse al menos 4 horas de:
- Hierro.
- Calcio.
- Algunos antiácidos.
Seguimiento
Después de iniciar el tratamiento o modificar la dosis, la TSH suele revisarse entre las 6 y 8 semanas.
Una vez alcanzada una dosis estable, habitualmente basta con realizar un control anual, salvo embarazo o situaciones especiales.
Hipotiroidismo y embarazo
El buen control del hipotiroidismo durante el embarazo es fundamental para la salud materna y el correcto desarrollo neurológico del feto.
Las mujeres con hipotiroidismo que planifican un embarazo o confirman una gestación deben consultar con su endocrinólogo lo antes posible, ya que con frecuencia es necesario aumentar la dosis de levotiroxina desde las primeras semanas.
Preguntas frecuentes
¿El hipotiroidismo produce aumento de peso?
Sí, aunque generalmente el aumento de peso suele ser moderado e influido por otros múltiples factores. Cuando el tratamiento normaliza la función tiroidea, parte de ese peso puede reducirse.
¿El hipotiroidismo tiene cura?
La mayoría de los casos son crónicos, especialmente cuando están causados por tiroiditis de Hashimoto. El tratamiento suele mantenerse de forma indefinida.
¿Se puede tratar solo con alimentación?
No. Una alimentación saludable es importante, pero no sustituye el tratamiento con levotiroxina cuando existe un hipotiroidismo establecido.
¿Necesito acudir a un endocrino?
Aunque muchos casos pueden diagnosticarse en Atención Primaria, es recomendable la valoración por un endocrinólogo cuando existen dudas diagnósticas, dificultad para ajustar la medicación, embarazo, bocio, nódulos tiroideos o persistencia de síntomas a pesar de un tratamiento correcto.
Consulta de Endocrinología especializada en hipotiroidismo
En nuestra consulta de Endocrinología online realizamos una valoración completa de las enfermedades del tiroides, incluyendo el diagnóstico del hipotiroidismo, el ajuste individualizado de la levotiroxina y el seguimiento a largo plazo.
El objetivo es conseguir un buen control hormonal, mejorar los síntomas y evitar tanto el infra como el sobretratamiento.
Si tienes una TSH elevada, sospecha de hipotiroidismo o dificultades para controlar tu tratamiento, puedes solicitar una consulta online para valorar tu caso de forma individualizada.
